Solo fuimos por simple curiosidad, por supuesto antes de
dirigirnos al gran festival tomamos ciertas precauciones. En realidad solo
queríamos ser espectadores, queríamos confirmar los rumores. Durante el camino
de ida, no había ningún tipo de medida que tomar, solo disfrutamos del viaje y
del extenso campo al costado de la ruta; al llegar al pueblo estaba
completamente lleno por los turistas, los bares y puestos de comidas estaban
repletos. Bajamos del auto y comenzamos a dar vueltas por el pequeño lugar tratando
de encontrar un hospedaje, quisimos hacer reservaciones pero era imposible ya
que no hay teléfonos o señal, dado que éramos tres pudimos compartir
habitación, el único lugar libre, no podíamos pretender lujos.
Durante la noche
comienza el festival que dura tres días, cada uno con cámara en mano, tratando
de captar los mejores momentos. Los mejores momentos, bebimos y comimos
delicias; al terminar la última noche del festival, fuimos a dormir para estar
despiertos para lo que realmente fuimos, nos despertamos el cuarto día,
descansados; la gente se estaba yendo, pusimos las cámaras al frente y al
costado del coche. Nos pusimos en marcha, el pueblo que en un momento estaba
lleno de gente, estaba desierto. Los bares y hospedajes cerrados, ni un alma.
Al entrar en la ruta cerramos las ventanillas, según la información que
recibimos no podíamos abrirlas, ni siquiera mirar a los costados de la ruta,
siempre mantener la vista al frente.
Mientras viajamos,
nuestros ojos no podían creer lo que estaban viendo. Una nube de humos cubría
los vehículos y estos se desviaban y se tiraban a la cuneta, haciendo que estos
se pierdan en los montes. No podía con mi curiosidad, así que mire a los lados,
un hombre de negro me saludo agachando su cabeza, tomando su sombrero, al
levantarla su gran sonrisa, tanto macabra como hermosa hipnotizaba. En ese
momento entendí porque los autos se desviaban, quien no querría caer en el
pecado con semejante invitación, mi cuerpo se erizaba y quería entrar en ese
lugar. Agradezco no haber estado conduciendo, si no habría sido nuestra
perdición.
